No hay desarrollo profesional sin desarrollo personal

Si bien sabemos que el desarrollo profesional nos permite poner en activo todas nuestras competencias adquiridas en una determinada área de acción,  ya sea porque dichas competencias las hemos adquirido a base de trabajar día a día con mucho empeño y ahínco en algo que nos apasiona, o porque, simplemente tenemos un talento innato que ya  venía incorporado en nuestro  ser por “default” y  hemos ido perfeccionando a medida que vamos descubriéndonos a nosotros mismos.

Sea cual sea la manera en que nuestros talentos o competencias  nos han llevado a alcanzar un mayor desarrollo profesional, la mayor ganancia de todo ello es que nos permite a su vez, alcanzar un desarrollo personal.  Es indudable, no hay desarrollo profesional sin que a su vez tengamos un desarrollo personal.

Todo esto es posible gracias a la interacción con las demás personas, en la forma en que nos comunicamos con los demás, en que escuchamos las necesidades de quienes conforman nuestra vida familiar y profesional; en la forma que afrontamos las dificultades para resolver cada problema o cada objetivo del quehacer cotidiano.  Y es en esas situaciones, después de salir con éxito de la dificultad o problema planteado que ya tenemos algo mejor como personas.  Nos hemos pulido un poco más y ya sabemos lo que no tenemos que hacer la próxima vez que se presente una situación o problema similar.

Cuando trabajas tu desarrollo profesional, es imperativo interactuar con otras personas,  y sin que te lo propongas, siempre acabarás teniendo un referente de los valores y buenas prácticas que ellos te transmiten consciente o inconscientemente.

Según Brito Challa, especialista en relaciones humanas, el desarrollo personal es “una experiencia de interacción individual y grupal, a través de la cual los sujetos que participan en ella desarrollan y optimizan habilidades y destrezas para la comunicación abierta y directa, las relaciones interpersonales y la toma de decisiones”. Esto permite que el individuo conozca más, no sólo de sí mismo, sino también de sus compañeros de grupo con el objeto de crecer y ser más humano.

En conclusión, avanzar en nuestro desarrollo profesional, significa a su vez, estructurar mejor mis valores y la identificación de mi marca personal, que nos beneficiará en aspectos tales como:

Autoconocimiento.  Un aspecto fundamental en la construcción de una mejor vida.

Habilidades personales.  Que pueden incluir desde  aprender un idioma , hasta ser más seguro de si mismo.

Ingresos personales. Ya que ganar dinero es más cuestión de mentalidad y actitud, que de trabajo duro.

Liderazgo y toma de decisiones. Que pueden transformar tu vida personal y social enormemente .

Establecimiento de logros y metas. que nos comprometen con un aprendizaje permanente.

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